El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves, 5 de febrero, que el petróleo venezolano se ha convertido en un “gran negocio” para su país, al destacar el flujo constante de crudo que llega desde la nación sudamericana, tras la intervención militar que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Durante su intervención en el Desayuno Nacional de Oración, en Washington, Trump subrayó que este suministro representa un beneficio económico estratégico para la economía norteamericana.
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Trump aseguró que la «gran relación» establecida con las autoridades chavistas —ahora encabezadas por Delcy Rodríguez— ha permitido reactivar y estabilizar los envíos de hidrocarburos hacia Estados Unidos.
Según el presidente, esta cooperación ha facilitado la llegada diaria de millones de barriles de petróleo, un volumen que calificó como esencial para la estabilidad comercial de la región tras los acontecimientos del pasado 3 de enero.
«Recibimos millones de barriles de petróleo al día. Es un gran negocio para nuestro país», recalcó el mandatario norteamericano.

RESERVAS DE PETRÓLEO EEUU-VENEZUELA
El mandatario comparó el potencial energético de ambas naciones y destacó el control que, según él, ejercen conjuntamente sobre una parte significativa de las reservas globales de crudo.
“Tienen más petróleo que casi nadie, excepto nosotros. Y, por cierto, nosotros y ellos juntos tenemos el 68% del petróleo del mundo”, afirmó ante la audiencia bipartidista.
De esta manera, enfatizó en que la alianza energética fortalece la posición de Estados Unidos en el mercado internacional.
CAPTURA DE NICOLÁS MADURO
En relación con la intervención militar del mes pasado, Trump la describió como un éxito absoluto y elogió la capacidad técnica de las fuerzas estadounidenses.
Recordó que las defensas venezolanas no lograron ofrecer resistencia efectiva durante la operación. “Estaban listos, pero cuando llegamos (…) nada funcionó”, señaló, en alusión a la rapidez con la que se ejecutó la incursión.
Finalmente, el presidente vinculó el desenlace en Venezuela con su estrategia de presión hacia otros gobiernos en tensión.
En concreto, ironizó sobre la contundencia de las fuerzas estadounidenses y presencia de la flota en la región como mecanismo de disuasión.
“Son brutales. Solo pregúntenle a Venezuela o a Irán. No quieren que los ataquemos”, afirmó, enmarcando la situación venezolana dentro de un mensaje más amplio de advertencia en materia de política exterior.

