Trump dice que está «trabajando arduamente» para acabar con el cierre parcial del Gobierno de EEUU

Luis Alfredo Ledezma
4 Min de Lectura
4 Min de Lectura
Vista exterior del Capitolio de Estados Unidos en Washington / Archivo

El cierre parcial del Gobierno de Estados Unidos entró este lunes, 2 de febrero, en su tercer día sin señales claras de un acuerdo definitivo para reanudar la financiación federal.  

En medio de un clima político tenso, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este mismo lunes por la tarde que está “trabajando arduamente” junto al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, para que el proyecto de financiación aprobado por el Senado avance en la Cámara y pueda ser promulgado “inmediatamente”.  

LEA TAMBIÉN: CIERRE DE GOBIERNO DE EEUU: EL SENADO BLOQUEÓ PRESUPUESTO MIENTRAS TRUMP DICE QUE «UN ACUERDO ESTÁ CERCA«

El mandatario insistió en que el Gobierno debe reabrir cuanto antes y pidió a republicanos y demócratas apoyar el texto sin modificaciones. 

«Estoy trabajando arduamente con el presidente Johnson para que el actual acuerdo de financiación, aprobado en el Senado la semana pasada, sea aprobado por la Cámara de Representantes y llegue a mi despacho, donde lo promulgaré ¡inmediatamente! Necesitamos que el Gobierno se abra», así lo escribió Trump en su red Truth Social.  

FINANCIAMIENTO AL DHS 

La parálisis administrativa se produce en un contexto de negociaciones inestables entre ambos partidos, centradas en el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).  

Johnson expresó confianza en que la situación pueda resolverse en cuestión de horas y calificó la votación prevista en el pleno como una “formalidad”.  

Sin embargo, la incorporación de un nuevo legislador demócrata tras una elección especial en Texas reduce más el margen de maniobra del liderazgo republicano, que necesita mantener unido a su bloque para aprobar cualquier medida. 

El principal obstáculo proviene de un grupo de legisladores republicanos del ala más conservadora, que rechaza cualquier proyecto que implique cambios en la financiación o en las condiciones operativas del DHS.  

Para este sector, aceptar modificaciones equivaldría a ceder ante las exigencias demócratas. Desde la oposición, en cambio, se insiste en que no apoyarán ninguna propuesta que no incluya reformas obligatorias para las agencias federales de inmigración, especialmente tras la muerte de dos manifestantes en Mineápolis durante operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).  

DEMANDAS DEMÓCRATAS  

Las demandas demócratas incluyen el uso obligatorio de cámaras corporales, la prohibición de cubrirse el rostro durante los operativos y la exigencia de órdenes judiciales para detener a migrantes.  

Aunque algunos republicanos reconocen que ciertas medidas, como las cámaras corporales, ya están ampliamente implementadas, rechazan otras por considerar que podrían poner en riesgo a los agentes o interferir con procedimientos operativos establecidos.  

Lo cierto, es que esta falta de consenso mantiene bloqueado un paquete transitorio aprobado por el Senado, que financiaría a la mayoría de las agencias federales hasta septiembre y otorgaría dos semanas adicionales para negociar el presupuesto del DHS. 

Mientras tanto, Johnson ha reconocido la necesidad de buscar apoyos más allá de su partido para evitar que la votación se fracture.  

Aunque el cierre ya suma tres días, por ahora no se prevé un impacto inmediato comparable al de la prolongada paralización del año pasado, que se extendió por más de seis semanas y dejó a cientos de miles de empleados federales sin sueldo. 

Compartir este artículo