La llegada del primer cargamento de nafta proveniente de EEUU a Venezuela marca un nuevo capítulo, en el acuerdo petrolero alcanzado entre Caracas y Washington a principios de mes.
Según datos de seguimiento marítimo citados por la agencia de noticias Reuters, el buque Hellespont Protector, fletado por la comercializadora Vitol, ingresó este viernes a aguas venezolanas con un volumen estimado de 460.000 barriles de nafta pesada, un insumo clave para reactivar la producción de crudo extrapesado en la Faja del Orinoco.
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Este suministro forma parte de un convenio valorado en 2.000 millones de dólares que permite a Estados Unidos comercializar hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano almacenado, tras la captura de Nicolás Maduro.
El acuerdo, considerado emblemático por su alcance y giro que representa en la relación energética bilateral, busca aliviar las limitaciones operativas de la industria petrolera venezolana, afectada por falta de inversión y caída sostenida de la producción.
PRIMERA FASE
En esta primera fase, las comercializadoras Vitol y Trafigura obtuvieron acceso preferencial al petróleo venezolano para su reventa en refinerías internacionales.
A cambio, ambas empresas suministrarán nafta pesada, indispensable para diluir el crudo extrapesado que caracteriza la producción venezolana.
Este intercambio resulta crucial para la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), que depende de estos diluyentes para mantener operativas sus mezclas y mejorar la calidad del crudo destinado a la exportación.

EL ÚLTIMO CARGAMENTO DE NAFTA
Documentos internos de Pdvsa, consultados por el mismo medio de comunicación, indican que la estatal no recibía cargamentos de nafta desde finales de diciembre. Esta situación había agravado las limitaciones en su capacidad de producción.
El último envío había sido realizado por Chevron bajo autorización de Washington, antes de que el estricto bloqueo estadounidense restringiera la entrada y salida de buques sancionados en aguas venezolanas. Esto afectó, incluso, a proveedores tradicionales como Rusia.
Aunque Venezuela comenzó la semana pasada a revertir los recortes de producción aplicados en enero debido al bloqueo, fuentes del sector advierten que la recuperación será gradual.
La falta de diluyentes y el lento drenaje de los inventarios acumulados de crudo han frenado el ritmo de normalización.
La llegada de la nafta estadounidense, sin embargo, podría ofrecer un respiro temporal. También abrir la puerta a una mayor estabilización operativa en los próximos meses, siempre que los envíos continúen según lo previsto.

