El acuerdo entre EEUU y Venezuela que permite preparar cargamentos de crudo con superpetroleros para exportar a clientes claves

Luis Alfredo Ledezma
5 Min de Lectura
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Venezuela prepara cargamentos petroleros más grandes para exportar y apunta a India / Archivo

El reciente acuerdo energético entre Venezuela y Estados Unidos ha comenzado a transformar la dinámica de las exportaciones en el país, permitiendo que casas comerciales y compradores de crudo fletaran los primeros superpetroleros tipo VLCC para cargar en puertos venezolanos.  

De acuerdo con la agencia de noticias Reuters, estas embarcaciones, con capacidad de transportar hasta 2 millones de barriles, representan un salto logístico significativo y marcan el inicio de una nueva fase en los envíos internacionales de petróleo venezolano, especialmente con miras a abastecer al mercado indio. 

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Desde enero, las firmas Vitol y Trafigura han estado movilizando crudo y combustibles venezolanos como parte del acuerdo de 2.000 millones de dólares alcanzado entre Venezuela y EEUU tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.  

Hasta ahora, la mayoría de los cargamentos había salido en buques Panamax y Aframax hacia refinerías de Estados Unidos, o en Suezmax hacia terminales del Caribe utilizadas como centros de almacenamiento y redistribución.  

Según detalla el medio, la incorporación de superpetroleros promete acelerar el ritmo de exportación desde la terminal de Jose, responsable de manejar cerca del 70 % de los despachos del país.  

¿QUÉ IMPLICA EL USO DE ESTOS SUPERPETROLEROS?  

El uso de VLCC no solo incrementa la eficiencia operativa, sino que también abre la puerta a reactivar mercados estratégicos.  

India, que antes de las sanciones estadounidenses de 2019 era el tercer mayor comprador de crudo venezolano, vuelve a posicionarse como un destino clave.  

Con el levantamiento del bloqueo petrolero en enero, la producción y exportación venezolana repuntó a unos 800.000 barriles diarios, aunque el rápido aumento desde los 500.000 bpd de diciembre dejó parte del crudo sin comprador inmediato en tanques de almacenamiento.  

En enero, PDVSA logró enviar tres cargamentos en superpetroleros propios hacia terminales del Caribe, como parte de los acuerdos operativos con las comercializadoras.  

Sin embargo, los datos muestran que en febrero no se cargó ningún VLCC directamente en puertos venezolanos, lo que evidenciaría que la transición hacia embarques más grandes aún enfrenta desafíos logísticos y de coordinación.  

Ni PDVSA ni Vitol respondieron a solicitudes de comentarios a Reuters, mientras que Trafigura declinó pronunciarse sobre los avances del programa de exportación.  

Las expectativas del sector apuntan a que marzo será un mes decisivo. / Archivo

PRECIOS  

Asimismo, los envíos en buques de mayor capacidad podrían abaratar los costos logísticos para comerciantes y compradores, quienes han expresado preocupación por el precio del crudo Merey.  

Las operaciones iniciales se pactaron con un descuento cercano a 15 dólares por barril frente al Brent, pero ese diferencial se ha vuelto menos atractivo en medio del actual escenario de backwardation, donde los cargamentos para entrega futura resultan más económicos que los suministros inmediatos. 

MARZO MES «CLAVE» 

Aun así, las expectativas del sector apuntan a que marzo será un mes clave. Con los superpetroleros ya contratados y el acuerdo con Estados Unidos plenamente operativo, Venezuela podría incrementar de forma sustancial su capacidad de envío y consolidar su retorno al mercado indio.  

Al menos tres supercargueros fletados por Vitol y Trafigura, el Nissos Kea, el Nissos Kythnos y el Arzanah, tienen asignadas ventanas de carga para marzo en Jose, según datos de transporte marítimo y fuentes familiarizadas con el asunto.  

Todos tienen como destino la India, según las fuentes. 

Otro superpetrolero, el Olympic Lion, señaló esta semana que Venezuela sería su destino, con llegada prevista para finales de marzo, según el sistema de seguimiento de buques de LSEG. Se desconoce el nombre del fletador. 

Si los flujos se estabilizan, Venezuela estaría en posición de recuperar parte del terreno perdido durante los años de sanciones, apoyándose en una logística más robusta y en la reactivación de alianzas comerciales estratégicas.

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