El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este jueves, 29 de enero, una flexibilización parcial de las sanciones que pesaban sobre el sector petrolero de Venezuela, mediante la emisión de una licencia general que permite ciertas transacciones comerciales con crudo del país sudamericano.
La medida abre la puerta para que petroleras estadounidenses retomen o amplíen operaciones en Venezuela, en un giro significativo dentro de la política energética de Washington.
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Esta decisión llega en un momento en el que la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, busca reordenar su estrategia hacia Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
La licencia fue emitida casi tres semanas después de que Trump recibiera en la Casa Blanca a los líderes de más de 20 compañías petroleras estadounidenses, entre ellas ExxonMobil y ConocoPhillips, a quienes instó a invertir en Venezuela.
A diferencia de las autorizaciones individuales otorgadas en años recientes —como la que mantiene vigente Chevron— este nuevo permiso tiene un alcance más amplio, aunque mantiene un marco regulatorio estricto.
La medida también se inscribe en la línea de flexibilizaciones temporales aplicadas en 2024, cuando el entonces presidente estadounidense Joe Biden alivió parcialmente las sanciones al sector energético venezolano.

CONDICIONES
Pese a su carácter general, la licencia impone condiciones rigurosas. Solo podrán realizar transacciones con petróleo venezolano aquellas empresas estadounidenses establecidas antes del 29 de enero de 2025, y todos los pagos a entidades venezolanas deberán canalizarse a través de una cuenta bancaria controlada por Washington.
Además, cualquier contrato firmado con las autoridades de Venezuela o con Petróleos de Venezuela (PDVSA) deberá regirse por leyes estadounidenses y estipular que la resolución de disputas se lleve a cabo en tribunales de Estados Unidos.
El permiso también establece prohibiciones claras: no se permitirán canjes de deuda, pagos en oro ni acuerdos que Washington considere “no razonables”.
Asimismo, quedan vetadas las transacciones que involucren a personas o empresas de Rusia, Irán, Corea del Norte o Cuba.
Estas restricciones reflejan la intención del gobierno estadounidense de evitar que la flexibilización sea utilizada para sortear sanciones más amplias o beneficiar a actores considerados adversarios estratégicos.
CAPTURA DE NICOLÁS MADURO
La decisión se produce en un contexto marcado por la intervención militar estadounidense en Caracas y la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores, hechos que reconfiguraron por completo la relación bilateral.
Con las mayores reservas probadas de crudo del mundo —303.000 millones de barriles— Venezuela representa un atractivo energético considerable, aunque su explotación requiere inversiones y tecnología de alto nivel.
Actualmente, Chevron es la única petrolera estadounidense operativa en el país, y sus empresas mixtas con PDVSA aportan cerca del 27 % de la producción nacional.
La nueva licencia podría modificar ese panorama, siempre que las compañías acepten las estrictas condiciones impuestas por Washington.



