A pocas horas de que venza el plazo para aprobar un nuevo presupuesto federal, Estados Unidos enfrenta nuevamente la amenaza de un cierre parcial del gobierno, pero el presidente del país, Donald Trump, aseguró este jueves, 29 de enero, que un acuerdo con los demócratas está “cerca”, insistiendo en que ninguna de las partes desea repetir una paralización estatal.
Desde la Casa Blanca, Trump afirmó que las negociaciones avanzan y existe voluntad bipartidista para evitar que la administración federal quede sin fondos a partir de la medianoche del viernes.
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Trump enfatizó que “no cree que los demócratas tampoco quieran un cierre”. Además, sostuvo que ambas partes buscan una solución bipartidista para impedir la paralización de la administración federal. “Estamos trabajando en eso ahora mismo”, reiteró.
Sin embargo, el escenario es especialmente tenso porque sería el segundo cierre gubernamental, tras el prolongado bloqueo de 43 días registrado entre octubre y noviembre de 2025.

¿POR QUÉ NO HAY ACUERDO HASTA AHORA?
El punto de fricción actual es el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) y de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés).
Ambos organismos están bajo fuerte escrutinio tras la muerte de Alex Pretti y Renee Good en Minneapolis, en Minnesota, hechos que han intensificado la controversia sobre el uso de la fuerza por parte de agentes federales.
En el Senado, los demócratas bloquearon este jueves la legislación que habría financiado al DHS y otras agencias, en un voto de prueba que terminó 45 a 55.
La bancada exige reformas profundas a la política migratoria, antes de permitir que avance cualquier proyecto presupuestario.
Entre sus condiciones figuran la prohibición de que los agentes actúen encubiertos sin identificación visible, el uso obligatorio de cámaras corporales y el fin de redadas y arrestos sin orden judicial.
El líder demócrata Chuck Schumer reiteró que su partido no respaldará fondos para el ICE sin garantías de “responsabilidad y transparencia”.
La estrategia demócrata contempla separar el financiamiento de Seguridad Nacional del resto del paquete presupuestario, lo que permitiría negociar por separado las reformas migratorias.
La propuesta en discusión otorgaría fondos temporales al DHS, mientras que el Departamento de Defensa y otras agencias recibirían financiamiento hasta septiembre.
¿QUÉ DICEN LOS REPUBLICANOS?
Del lado republicano, la Cámara de Representantes mantiene su apoyo al presidente Trump y al ICE. El House Freedom Caucus advirtió que no aceptará un proyecto sin financiamiento pleno para Seguridad Nacional, mientras figuras como Susan Collins pidieron a los demócratas permitir que el proceso avance.
Aunque algunos senadores republicanos se muestran abiertos a separar los fondos del DHS, rechazan las exigencias sobre identificación de agentes.
Con posiciones aún distantes y el tiempo en contra, lo cierto, es que el Congreso enfrenta un nuevo pulso político que podría desembocar en otra paralización del gobierno, apenas dos meses después del cierre más largo en la historia del país.

