Un reciente fallo del juez federal Edward Chen ha destacado las contribuciones positivas de los venezolanos beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) en EEUU.
Según el juez, estas personas no solo presentan tasas de criminalidad más bajas que el promedio de la población estadounidense, sino que también tienen una participación laboral notablemente alta, con cifras que oscilan entre el 80 % y el 96 %.
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Este análisis desmonta los estigmas asociados a los migrantes venezolanos y subraya su impacto positivo en la economía y la sociedad del país.
El fallo también resalta que entre el 40 % y el 54 % de los beneficiarios venezolanos del TPS poseen títulos universitarios, lo que refleja un nivel educativo superior al promedio nacional.
Además, el 96 % de sus ingresos personales provienen de su trabajo, lo que demuestra su autosuficiencia económica.
Estas cifras contradicen las declaraciones de algunos funcionarios de la administración de Donald Trump, quienes han intentado vincular a los beneficiarios del TPS con cargas financieras para las comunidades locales.
En términos económicos, los venezolanos con TPS contribuyen anualmente con miles de millones de dólares a la economía estadounidense y pagan cientos de millones en impuestos a la seguridad social.
Estas aportaciones no solo benefician a las comunidades locales, sino que también refuerzan la estabilidad económica del país.
El juez Chen argumentó que la eliminación del TPS para esta población podría causar un «daño irreparable» tanto a las familias afectadas como a la economía nacional.
El fallo llega en un momento crítico, ya que la administración Trump había intentado revocar el TPS para los venezolanos, alegando que su permanencia en el país no era de interés nacional.
Sin embargo, el juez Chen consideró que esta medida estaba basada en prejuicios y carecía de fundamentos legales sólidos. La decisión de mantener el TPS para los venezolanos representa un alivio para aproximadamente 350.000 personas, quienes enfrentaban la posibilidad de la deportación.